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Hasta que punto podemos endeudarnos

La respuesta al título del artículo es muy personal y variable, pero todo depende de la personalidad de cada persona. Por caso, hay gente que es más responsable que otra, y para esas personas, las más responsables, o las que tienen una familia detrás a quien cuidar, va dirigido este post. Hablaremos del endeudamiento responsable, haciendo incapié en aquellos créditos que mayor carga de dinero nos produce a lo largo de nuestra vida, como los créditos hipotecarios.

En primer lugar, debemos tomar al endeudamiento personal o familiar como un todo. Esto es, tener en cuenta todos los créditos que tenemos o que queremos tomar: personales, tarjetas de crédito, hipotecas, prendarios, mutuales, familiares… Pero al final, todo es puro sentido común: lo que ganamos debe alcanzarnos para vivir y para pagar los créditos que tengamos. Si no nos alcanza, alguna cuenta mal hicimos.

Y todo se resume en conocer nuestros límites, a través de un simple cálculo de nuestra capacidad de endeudamiento. La capacidad de endeudamiento se define como “un análisis que permite estimar la posibilidad real de buscar un endeudamiento y determinar el máximo valor por el que la persona podría endeudarse, incluido el costo financiero”. En pocas palabras: cuanto dinero podemos destinar mensualmente a pagar un crédito, una vez que pagamos todos los gastos mensuales de la familia.

Los bancos y financieras toman en cuenta que esta capacidad de endeudamiento jamás puede ser mayor al 35% de los ingresos de cada persona o familia. Generalmente, y teniendo en cuenta la situación económica del país, suele ser bastante menor. Esto corre para todo tipo de créditos, haciendo incapié en el más importante que podemos tomar: las hipotecas.

Un párrafo aparte merece el tema de las hipotecas. Según consultamos en la Atención al cliente en Unión de créditos inmobiliarios, una hipoteca es, por los montos que manejamos, el tiempo de pago y las consecuencias de no pagarlo, el principal crédito que puede tomar una familia. Y por tal motivo, se debe poner especial énfasis al constituirla en tener una responsabilidad mayor al comprometerse a pagar una cuota mensual por 10, 20 o 30 años. El no pago de esta cuota mensual, por el hecho simple que no lleguemos a fin de mes y no podamos pagarla, implicará la pérdida de la casa y del hogar familiar. Por esta razón, la constitución de una hipoteca responsable es un punto muy importante en la vida de cualquier persona.

En definitiva, todo se resume a lo siguiente: sentido común. Comprometamonos a pagar algo que podamos. Simplemente esto.

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